
El trastorno del espectro autista se manifiesta desde los primeros años, aunque a veces se detecta mucho más tarde. Detectar pronto permite empezar a apoyar antes las áreas donde ya hay necesidad, aprovechando la enorme plasticidad de los primeros años, sin adelantar ninguna etiqueta.
Señales que merecen atención en los primeros años
- Responde poco a su nombre o a los intentos de juego compartido
- No señala para pedir o para mostrar cosas que le interesan
- El lenguaje no llega, avanza muy lento o retrocede
- Juego repetitivo (alinear, girar, abrir y cerrar) más que juego simbólico
- Los cambios de rutina le desbordan de forma llamativa
- Reacciones intensas o inusuales a sonidos, texturas o luces
Ninguna señal aislada define nada. Orienta el conjunto, la intensidad y la persistencia, y eso se valora en consulta; con una lista en casa no se adivina.
«Esperar a ver» tiene coste
La atención temprana funciona mejor cuanto antes empieza. Consultar sirve para que el apoyo empiece antes. Si finalmente no hay TEA, el trabajo hecho en lenguaje o interacción no sobra jamás.
Cómo lo acompañamos en Serea
Nuestra valoración del neurodesarrollo combina psicología infantil y logopedia, y se coordina con el colegio y con los recursos públicos de diagnóstico cuando procede. Y el acompañamiento no acaba en la infancia: para personas adultas con autismo y sus familias, Serea cuenta con educación social especializada.
Para las familias
Recibir una sospecha o un diagnóstico remueve. Parte de nuestro trabajo es también con vosotros: entender qué significa y qué no, ordenar la información y acompañar el proceso emocional que conlleva.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se puede detectar el autismo?
Las señales pueden observarse antes de los 2 años, y la valoración profesional tiene sentido en cuanto hay inquietud sostenida. El diagnóstico formal llega por los canales sanitarios especializados; el apoyo puede empezar antes.
Mi peque ya tiene diagnóstico, ¿qué hacemos ahora?
Ordenar prioridades: qué áreas necesitan apoyo ya (lenguaje, interacción, conducta), qué recursos públicos tenéis a mano y cómo se coordina todo. En esa hoja de ruta podemos acompañaros.