
La psicología perinatal acompaña la salud mental en todo el proceso de convertirse en madre o padre: búsqueda de embarazo, gestación, parto, posparto y crianza temprana. Es una especialización propia, porque esta etapa tiene una vulnerabilidad y una fisiología que no se parecen a las de ninguna otra.
Lo que casi nadie cuenta
La maternidad real convive con la maternidad idealizada de las redes y las visitas. Sentir ambivalencia, añorar tu vida anterior, llorar sin saber bien por qué o mirar a tu bebé sin sentir la oleada de amor que «tocaría» es muchísimo más común de lo que se dice en voz alta. Hablarlo a tiempo evita que el malestar eche raíces.
Señales de que conviene consultar
- Tristeza o ansiedad que no aflojan pasadas las primeras semanas
- No poder dormir aunque el bebé duerma
- Pensamientos que te asustan y no puedes contarle a nadie
- Un parto que revives una y otra vez
- Una pérdida gestacional que sigue doliendo como el primer día
- Sensación persistente de no vincularte con tu bebé
También antes del bebé
La psicología perinatal acompaña igualmente la búsqueda de embarazo, los procesos de reproducción asistida y los duelos por las pérdidas, procesos largos y solitarios que merecen sostén profesional.
En Serea
La psicología perinatal es una de las áreas fundadoras de Serea, y trabaja en coordinación con la matrona y la asesoría de lactancia: el cuerpo, la lactancia y la cabeza rara vez van cada uno por su lado en esta etapa.
Preguntas frecuentes
¿Es normal estar triste después de dar a luz?
Los primeros días, un altibajo emocional intenso es muy frecuente. Si la tristeza o la ansiedad no aflojan pasadas dos o tres semanas, o van a más, conviene consultar, y hacerlo es cuidar tu salud.
¿Puedo ir a terapia con mi bebé?
Sí. En la etapa perinatal es habitual venir con el bebé, y no interrumpe el trabajo: forma parte de él.