
La fisioterapia pediátrica acompaña la parte más visible del desarrollo: cómo el bebé sostiene la cabeza, rueda, se sienta, gatea, camina. Cuando algo de eso se tuerce o se retrasa, es la disciplina que sabe qué mirar y qué hacer.
Motivos de consulta frecuentes en bebés
- Tortícolis: el bebé mira siempre hacia el mismo lado, o aparece una zona plana en la cabeza
- Hitos que no llegan cuando se espera: sostener la cabeza, sentarse, gatear, caminar
- Asimetrías al moverse, o un lado que usa claramente menos
- Dudas de crianza con componente físico: posturas, porteo, tiempo boca abajo, calzado
Y en niños más mayores
Caídas constantes, torpeza llamativa, dificultades de coordinación o equilibrio, recuperación tras lesiones o cirugías, y el trabajo motor dentro de cuadros de neurodesarrollo, donde la fisioterapia suma junto a psicología y logopedia.
Qué esperar de la primera valoración
Observación del movimiento (en bebés, muchas veces jugando en la camilla o en el suelo), preguntas sobre el embarazo, el parto y el día a día, y un plan claro: qué se va a trabajar, cómo participáis desde casa y cuándo revisar, sin alarmismo y sin dejar pasar lo que conviene tratar.
Fisioterapia para toda la familia
Aunque la parte pediátrica es central, la consulta de fisioterapia de Serea atiende también a personas adultas. Y está en el mismo centro que el resto del equipo: si tu consulta por el bebé destapa, por ejemplo, dudas sobre tu propio suelo pélvico tras el parto, la matrona te atiende allí mismo.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se puede valorar a un bebé?
Desde el nacimiento. Tortícolis, asimetrías o dudas con los hitos motores se valoran en los primeros meses, que es cuando la intervención resulta más sencilla y eficaz.