Valoración y acompañamiento cuando el lenguaje, la comunicación, la interacción social o el procesamiento sensorial de un niño o niña siguen un ritmo distinto al esperado — incluidas las señales dentro del espectro autista (TEA).
Cuando el lenguaje, la comunicación social, la atención o el desarrollo motor de un niño o niña siguen un camino distinto al esperado —incluidas las señales dentro del espectro autista (TEA)— una valoración ayuda a entender qué está ocurriendo y qué apoyos pueden ser útiles. Acompañamos a la familia en ese proceso, coordinándonos si es necesario con otros profesionales del equipo.
Dificultades en la comunicación social, intereses muy centrados en determinados temas, necesidad de rutinas y patrones repetitivos, o una forma distinta de vivir los estímulos sensoriales. Cada niño o niña lo manifiesta de forma diferente.
Cuando el lenguaje tarda en aparecer o cuesta seguir conversaciones. Cuando conviene, coordinamos con Logopedia para un abordaje conjunto.
Cuesta iniciar o mantener el juego con iguales, interpretar normas sociales implícitas o gestionar la reciprocidad en la conversación.
Hiper o hiposensibilidad a sonidos, texturas o luces, o cierta torpeza motriz en el día a día.
Recogemos información sobre el desarrollo del niño o niña y las señales que preocupan a la familia.
Evaluamos las áreas del desarrollo implicadas, para entender mejor qué está ocurriendo.
Explicamos los resultados, proponemos un plan de apoyo y, si conviene, coordinamos con otros profesionales del equipo —como Logopedia o Pedagogía— y con el centro escolar.
Según las señales concretas, el apoyo puede combinar Psicología con Logopedia u otras disciplinas del equipo.
Psicóloga General Sanitaria · Especialista en Salud Mental Perinatal · Experto Universitario en Trastornos Psicológicos en Niños y Adolescentes
Lenguaje, comunicación y apoyo cuando el retraso del habla forma parte del cuadro
Dificultades para iniciar o mantener la comunicación social, poco interés por compartir intereses con otros, necesidad de rutinas fijas o reacciones distintas a estímulos sensoriales son señales frecuentes. Cada niño o niña las manifiesta de forma diferente, por eso es importante una valoración individualizada.
Desde los primeros años, ya que una detección temprana ayuda a plantear antes los apoyos necesarios.
Sí. La familia es parte fundamental para entender el desarrollo del niño o niña y para poner en práctica las pautas de apoyo.
Cuando es útil y con tu permiso, nos coordinamos con el colegio para que el apoyo sea conjunto.
Escríbenos y te ayudamos a valorar los siguientes pasos para acompañar el desarrollo de tu hijo o hija.