Acompañamiento a la familia cuando la crianza, la comunicación o los conflictos del día a día pesan más de lo habitual y afectan a varios miembros de la casa.
Los cambios de rutina, la llegada de un bebé, las diferencias en la manera de educar, las rabietas, los deberes, las pantallas, la adolescencia... A veces el día a día se vuelve demasiado pesado: estrés al intentar llegar a todo, conflictos frecuentes en casa, desacuerdos en la crianza, o necesitar un espacio propio para cuidar tu salud mental mientras cuidas de los demás.
Pedir ayuda no significa que lo estés haciendo mal, sino que no tienes por qué hacerlo sola o solo.
Combinamos terapia familiar sistémica (para comprender los patrones que se repiten en la convivencia), terapia cognitivo-conductual y recursos de psicología infantil y adolescente. Trabajamos con la familia en su conjunto cuando es necesario, y también con las figuras adultas de referencia para dar herramientas concretas de crianza. Cuando lo que pesa tiene que ver con el aprendizaje o el entorno escolar, coordinamos con Pedagogía; si lo que necesitas es un espacio individual para ti, tenemos un servicio propio de psicología de adultos.
Lo que os trae a consulta y lo que suele mejorar con el acompañamiento van de la mano — por eso lo mostramos así, uno junto al otro.
Puedes solicitar cita por WhatsApp, por teléfono o por correo — cuéntanos vuestra situación y os orientamos.
No siempre. Trabajamos con la familia en conjunto cuando conviene, y también en sesiones solo con las figuras adultas de referencia.
Ofrecemos ambas modalidades. Si tienes dudas sobre cuál se adapta mejor a vuestra situación, pregúntanos.
Tenemos un servicio específico de psicología de adultos, aparte de la terapia familiar.
Cuéntanos qué está pasando en casa — no tenéis por qué afrontarlo solos.