Terapia individual para personas adultas: un espacio propio para entender lo que te pasa y encontrar herramientas para sentirte mejor.
Una racha de ansiedad que no se va, un duelo, una ruptura, un cambio laboral, o simplemente la sensación de no reconocerte del todo. No hace falta esperar a estar "muy mal" para pedir ayuda: sentir ansiedad o cambios de ánimo persistentes, dificultad para desconectar, atravesar una transición vital, baja autoestima o necesitar un espacio solo para ti.
Pedir ayuda no es un último recurso: es una forma de cuidarte a tiempo.
Las sesiones se adaptan a tu historia y a tu momento, combinando herramientas de terapia cognitivo-conductual con una mirada humana que no reduce lo que te pasa a una lista de síntomas. Si en algún momento conviene incluir a otras personas de tu entorno, en Serea también contamos con un servicio específico de terapia familiar.
Dos opciones: escribe directamente a Lucía por WhatsApp, o contacta con el centro y te orientamos.
Depende de cada caso. Algunos procesos son breves y centrados en un motivo concreto; otros necesitan más tiempo.
Ofrecemos ambas modalidades. Si tienes dudas sobre cuál se adapta mejor a ti, pregúntanos.
Cuéntanos tu caso — no tienes por qué afrontarlo sola o solo.