Son más frecuentes de lo que parece y pueden afectar a la autoestima, la motivación y el rendimiento escolar. Acompañamos a cada niño y su familia para comprender qué está ocurriendo.
Son alteraciones en el desarrollo de procesos cognitivos como la lectura, la escritura, la atención o el razonamiento matemático — no se explican por falta de motivación ni por un nivel intelectual bajo, sino por diferencias en cómo el cerebro procesa la información. Entre las más frecuentes están la dislexia, la disgrafía, la disortografía y la discalculia. Este servicio, dentro de psicología infantil, también acompaña otras necesidades especiales del desarrollo que pueden afectar al aprendizaje.
Es normal que en algún momento del desarrollo aparezcan pequeñas dificultades al leer o escribir. Cuando se mantienen varios meses sin mejorar, puede ser conveniente valorarlas:
Con las madres o padres, para comprender qué está ocurriendo y recoger información sobre el niño y su entorno.
Definimos la intervención más adecuada, con objetivos claros y realistas que guían el trabajo.
Orientación a madres y padres para apoyar en casa, facilitando cambios estables y coherentes.
Trabajamos habilidades cognitivas, emocionales y de aprendizaje, coordinándonos con Pedagogía cuando conviene reforzar estrategias de estudio y organización.
Según la dificultad concreta, el apoyo puede venir de Psicología, Pedagogía o Logopedia, combinadas según las necesidades de cada caso.
Psicóloga General Sanitaria · Especialista en Salud Mental Perinatal · Experto Universitario en Trastornos Psicológicos en Niños y Adolescentes
Graduada en Pedagogía (Universidad de La Laguna) · orientación educativa, técnicas de estudio y refuerzo en grupos reducidos
Logopeda · Experto en Trastorno de los Sonidos del Habla — cuando la dificultad afecta al lenguaje o la lectoescritura
El equipo decide junto a la familia qué combinación de apoyos tiene sentido en cada caso.
Desde los primeros cursos de primaria, cuando se trabaja de forma sistemática la lectura, la escritura y las matemáticas — aunque hay señales tempranas que pueden aparecer antes.
Si reconoces varias señales y se mantienen en el tiempo, una valoración profesional puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo.
Una dificultad puede ser puntual y mejorar con apoyo educativo; un trastorno es una alteración persistente que suele requerir intervención especializada.
Cuando es útil y con tu permiso, nos coordinamos con el colegio para que el apoyo sea conjunto.
Escríbenos y te ayudamos a encontrar el área y la profesional que mejor encaje contigo o tu familia.